El mejor sonido del mundo

Ocurrió hace menos de un mes. Era viernes 25 de mayo, y para mí uno de los mejores días desde mi regreso a Donosti. 20º C a las 10 de la mañana, y después de una buena sesión de spinning, primer día de playa. No se me ocurre mejor plan. Por fin, cuando hace bueno, puedo ir a la playa.Pies sobre la arena

Que cierto es que no apreciamos lo que tenemos hasta que lo perdemos y yo lo comprobé hace 7 años, durante mi primer verano en Burgos. Y es que un verano en el interior cambia mucho, muchísimo.

Mi primera visita a las piscinas municipales fue horrible. No concebía el hecho de tener que pagar por tomar el sol y darme un chapuzón, y encima para rebozarme en cloro y no poder hacerlo en arena. “Ya verás que bien” – me decían mis amigos burgaleses – “tres piscinas enormes, con toboganes y todo, si es casi un aquapark”. ¡Y a mí qué! ¿A que ninguna de ellas tiene olas? Pues entonces no me sirven.Piscina municipal

Fiel a mis estupidos principios, recientemente emergidos, de “no voy a pagar por algo que he tenido gratis y a la puerta de casa toda mi vida”, intento buscar consuelo en el rio, pero allí tampoco había brisa, ni sonido de olas, ni el graznar de las gaviotas, y lo más parecido a la arena era algo de tierra que asomaba en las zonas menos verdes de las riberas del Arlanzón.Vegetación de un río

Así que mi MP3 se convierte entonces en mi mejor aliado y mi imaginación en mi mejor amiga. Me concentro, visualizo la escena. Yo misma llegando a los relojes de La Concha, bajando las escaleras, paseando por la orilla, dándome un chapuzón en las frías aguas del Cantábrico (no más fria que el cloro burgalés claro) y terminando la jornada playera con un helado de La Valencianeta.Una tarrina de helado

Pero ahora ya no tengo que imaginarme nada. Ahora vuelve a ser una realidad. El olor a salitre de fondo y la brisa marina aliviando el calor del verano. Ya no llevo los auriculares en el bolso porque ya no necesito música. Tengo la mejor melodía que se puede tener, ese murmullo de las olas que parece decirme ¡Bienvenida! Para mí el mejor sonido del mundo.Olas llegando a la orilla del mar

Anuncios

5 pensamientos en “El mejor sonido del mundo

    • ¡Gracias Susana!
      Y descuida que los chubascos tendrán su hueco en el blog ya que el sonido de la lluvia también tiene su particular encanto. Nada como una tormenta de verano en el Cantábrico.
      Un abrazo

  1. Pingback: Verano a la donostiarra | Camino de Donosti

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s