Sucedió en una plaza

Una madre llevando el coche de su hijoResulta que en 10 años no sólo ha cambiado la ciudad, también han cambiado las personas. Resulta que te vas con 18 años y vuelves con casi 30 y tú has crecido, pero también los demás. Por eso hoy no voy a hablar de la ciudad sino de cómo vivimos en ella.

Porque resulta que esa plaza de tu barrio, esa que estaba justo debajo de tu casa, acabó convirtiendose en tu segundo hogar. Era el punto de encuentro, era donde pasabas las horas muertas, era el plan cuando no había otro plan. Sólo tu grupo de amigos y las ganas de estar.

Plaza en el barrio de Alza de Donostia - San Sebastián

Ahora, sin embargo, lo que haces es hablar de esa plaza, de lo bien que lo pasabamos, y de los buenos recuerdos que te deja la adolescencia. Pero ya no quedamos en esa plaza, quedamos en una que tenga parque, porque ahora el grupo de amigos ha crecido. Ahora hay nuevas generaciones de las que dependen nuestros planes.

Y ahora no quedamos a las 5 de la tarde, porque primero hay que esperar a que el niño meriende. Y las cenas mejor organizarlas en casa por si hay que acostar al niño. Los planes han cambiado.

Y un día te encuentras con tus amigas, tomando un café, disfrutando de los cotilleos habituales entre mujeres. Pero ya no hablamos de ¡cómo está ese tio!, ni de lo mucho que te gusta aquel otro. Ahora hablas de la retención de liquidos, de cómo evitar las estrias del embarazo y de cómo dar las primeras frutas a tu hijo sin morir en el intento.

Y como todos han empezado a tener niños, empiezan también a meterte prisa:

 “Venga que mi Ivan necesita amigos con los que jugar, que ya va a hacer el año y se va a aburrir”.

Y entonces te das cuenta de que dentro de unos años serán nuestros hijos los que quedarán en esa plaza, los que pasarán las horas muertas disfrutando sin hacer nada.

Pizarra de una escuela infantil

Porque esos momentos son los que marcan el hoy. Un hoy en el que hay hipotecas, facturas, maridos o esposas, e hijos o hijas. Al fin y al cabo, esas responsabilidades cuya existencia desconocíamos y, desde luego, nunca fue tema de conversación en la plaza. Pero tambien sé que hoy entre esas responsabilidades está mantener la amistad. Y ya no quedaremos en la plaza, pero quedaremos.

Y ahora apunto de terminar este post acabo de caer en la cuenta de que he comenzado con un error. Porque lo que cambian son las formas de vivir. Las personas, o almenos mis amigos, nunca cambian. (Gracias Mediapi)

Anuncios

2 pensamientos en “Sucedió en una plaza

    • Tienes toda la razón Mayka. No hay nada más bonito que compartir nuevas etapas con tus amigos de siempre. O con los que vinieron más tarde pero sabes que son para siempre 😛
      ¡Gracias por tu comentario!
      Un abrazo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s